La pesca con mosca no se limita solo a truchas y salmones en la Patagonia: existen muchas especies que pueden disfrutarse cerca, como dorados, tarariras o pejerreyes, etcétera, en lagunas, ríos o arroyos de la zona. Esta actividad es accesible para todos, ya que se puede comenzar sin grandes inversiones, con asesoramiento de instructores y equipos prestados, permitiendo aprender antes de comprar.
Además, la pesca con mosca es una experiencia inclusiva, ideal para quienes quieren iniciarse, incluyendo niños y mujeres, convirtiendo esta actividad en familiar; y también ofrece la posibilidad de atar tus propias moscas como parte del aprendizaje y desarrollar la creatividad.
Se promueve una práctica responsable basada en la devolución de las capturas y el cuidado del medio ambiente, evitando la contaminación y preservando los espacios naturales para futuras generaciones.
En definitiva, se trata de disfrutar un deporte apasionante, cercano y en contacto con la naturaleza, sin quedarse con las ganas de vivir la experiencia.